Hoy analizo una idea de negocio basada en un club vertical: una forma de crear un negocio online apoyándose en negocios físicos que ya existen.
Antes de entrar en materia, recordad que estoy en pleno curso de productividad personal con OmniFocus, viendo outlines, mapas mentales, Kanban, listas y GTD.
La idea del club vertical consiste en agrupar proveedores de un mismo sector y ofrecer al cliente una membresía, cuota o sistema de acceso que le permita disfrutar de muchos de ellos sin contratar cada servicio por separado. Es decir, no monto un gimnasio, un coworking o una red de centros desde cero: creo una plataforma que conecta y empaqueta la oferta existente.
Pongo dos ejemplos para entenderlo. El primero es un club de coworkings: en lugar de abrir espacios propios en cada ciudad, puedo llegar a acuerdos con coworkings ya existentes y vender al usuario una membresía que le permita trabajar en varios. El segundo es GymForLess, que aplica una lógica similar al mundo de los gimnasios y estudios deportivos.
La ventaja es enorme: reduzco inversión fija y convierto el esfuerzo inicial en negociación y red. Montar un gimnasio exige local, máquinas, personal, mantenimiento y una base mínima de clientes para sobrevivir. Crear un club vertical exige acuerdos, propuesta de valor, tecnología, captación y pricing, pero no la misma inversión física.
Este modelo puede aplicarse a muchos sectores: gimnasios, coworkings, peluquerías, masajes, formación presencial, espacios profesionales, talleres o servicios locales. No todos encajarán, pero la reflexión merece la pena: si en mi sector cada empresa capta clientes por separado, quizá haya una oportunidad para agrupar oferta y vender acceso.
El análisis sigue el esquema habitual: definir la idea, encontrar la diferenciación, perfilar al cliente, decidir modelo de negocio, pensar pricing, validar con un enfoque lean, calcular gastos y diseñar el marketing. La clave está en no enamorarse del concepto sin bajar a números.
También es importante negociar bien con los proveedores. El club debe aportarles clientes que de otra forma quizá no llegarían, pero sin canibalizar su negocio ni generarles costes superiores al ingreso. Si el acuerdo no es bueno para ambas partes, el modelo se rompe.
En resumen, un club vertical puede ser una forma muy potente de transformar un sector tradicional en un negocio online. No vendo el servicio físico directamente: vendo acceso, conveniencia, red y flexibilidad.
Como ejercicio, pensad en vuestro sector: ¿hay muchos proveedores dispersos? ¿El cliente tiene que elegir uno solo? ¿Se podría crear una membresía que agrupe acceso a varios? Quizá ahí haya una oportunidad interesante.
Como siempre, gracias por vuestras valoraciones de 5 estrellas, por vuestros comentarios y por estar ahí al otro lado. Nos escuchamos mañana a las 7:07 con un nuevo capítulo del negocio online que estoy montando cada miércoles.