Hoy os cuento cómo utilizo Plaud para consultar desde ChatGPT mis grabaciones y os propongo una alternativa con cualquier otro micrófono y OpenAI.
Pero antes, recordemos que hoy continúa el curso para crear tu propio Zapier. En la quinta clase conecto WordPress con Bluesky para compartir publicaciones automáticamente; en la sexta creo varias automatizaciones internas pequeñas que muestran distintas formas de activar y encadenar procesos. Ahora sí, vamos al lío.
Soy muy fan de Plaud. Utilizo tanto el dispositivo con formato de tarjeta como el NotePin, que puedo llevar sujeto a la ropa. Cuando aparece una conversación interesante, inicio la grabación y el audio se sincroniza con la aplicación, se transcribe y queda acompañado de su resumen.
La gran novedad para mi flujo de trabajo es Plaud MCP. Este conector permite que ChatGPT acceda a las grabaciones autorizadas de mi cuenta. Desde el chat puedo buscar una conversación, recuperar su transcripción, consultar el resumen o pedir las acciones pendientes sin abrir Plaud ni mover documentos manualmente.
El resultado parece ciencia ficción. Grabo una conversación, dejo que se sincronice y, más tarde, pregunto directamente en ChatGPT por lo que se comentó. El conector es especialmente útil para consultar información; no lo planteo como una herramienta para borrar o reorganizar toda la cuenta.
Evidentemente, una grabación exige consentimiento y criterio. Informad siempre a las personas participantes, evitad capturar información que no necesitéis y revisad qué datos llegarán al servicio conectado antes de autorizar el acceso.
¿Y si no queréis comprar un dispositivo o pagar una cuota de transcripción? Se puede construir una versión semiautomática. Es el sistema que he preparado para mi madre, que graba entrevistas con un pequeño micrófono DJI y únicamente necesita copiar la carpeta de audios al ordenador.
Esa carpeta activa un proceso que concatena los MP3, envía el audio a transcripción, prepara un resumen y guarda el contenido en un Vector Store. Después, ella abre el proyecto de su podcast en Codex y consulta todas las entrevistas como si fueran un segundo cerebro digital.
La experiencia no es tan inmediata como la de un dispositivo diseñado para ello, pero la arquitectura es sencilla: grabación, carpeta de entrada, transcripción, almacenamiento consultable e interfaz de chat. Además, el mismo flujo puede generar el borrador del episodio, preparar una entrada de WordPress o extraer ideas y citas para otros contenidos.
Si grabáis mucho y queréis una experiencia ya resuelta, la integración de Plaud resulta comodísima. Si el uso es puntual o preferís controlar toda la cadena, cualquier grabadora y una automatización propia pueden ofrecer una alternativa excelente.
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana jueves con otra píldora de inteligencia artificial. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!