Hoy vemos cómo he usado el plugin de Google Contacts para limpiar duplicados, completar información y oprimizar una agenda con miles de contactos.
Pero antes, recordemos que hoy continúa el curso para crear tu propio Zapier. En la tercera clase preparo la estructura base para que añadir nuevas automatizaciones sea muy sencillo; en la cuarta creo la primera integración real, conectando un webhook de Stripe con la generación automática de facturas. Ahora sí, vamos al lío.
La agenda era una de esas tareas que siempre aplazaba. Centralizo mis contactos en Google Contacts porque se sincroniza con el móvil y me permite cambiar de dispositivo sin mover archivos manualmente. El problema es que, después de muchos años, había acumulado cerca de veinte mil registros.
Tenía personas duplicadas, correos obsoletos, fichas incompletas y casos en los que una misma persona aparecía con varias direcciones separadas. La herramienta de combinación de Google resuelve una parte, pero no siempre entiende que dos registros distintos pertenecen realmente al mismo contacto.
Ahí es donde la inteligencia artificial aporta criterio. Con la integración de Google Contacts puedo buscar, revisar y relacionar la información desde el chat. El agente entiende nombres parecidos, dominios de empresa, direcciones alternativas y otros indicios que una comparación puramente literal puede pasar por alto.
Para modificar datos en bloque hace falta utilizar una capacidad de escritura autorizada, como la API de Google Contacts. Yo primero pediría una lista de posibles duplicados, después una propuesta de fusión y únicamente al final autorizaría los cambios.
También os recomiendo exportar una copia antes de comenzar y trabajar por lotes pequeños. No le encargaría «limpia toda mi agenda» en una sola instrucción. Es mucho más seguro revisar veinte o cincuenta casos, confirmar el criterio y repetir el proceso cuando el resultado sea correcto.
En mi caso, además de eliminar duplicados, he podido clasificar contactos por grupos, completar fichas y conservar una sola identidad coherente por persona. Ahora encuentro antes a alumnos, proveedores, socios y colaboradores, y vuelvo a utilizar la agenda como una herramienta útil en lugar de verla como un almacén desordenado.
El siguiente paso será automatizar el mantenimiento. Cuando llegue un correo de una persona que todavía no figure en la agenda, el sistema podrá valorar si conviene proponer un contacto nuevo, qué información incluir y en qué grupo colocarlo. Digo proponer porque prefiero conservar una revisión humana antes de crear o modificar datos personales.
La idea es aplicable a cualquier otra plataforma de contactos que disponga de conector, MCP o API. La combinación importante es la misma: acceso estructurado a los datos, criterio de inteligencia artificial y una política prudente de aprobación antes de escribir.
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana miércoles con una nueva píldora de inteligencia artificial. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!