Hoy os cuento qué son los plugins de ChatGPT y Codex, qué pueden incluir y por qué se están convirtiendo en la forma más cómoda de ampliar un agente de inteligencia artificial.
Pero antes, recordemos que hoy empieza el curso para crear tu propio Zapier. En la primera clase os enseño a crear el VPS y levantar el servidor inicial; en la segunda preparo la base que albergará todas las automatizaciones. Todo ello en un servidor económico y bajo vuestro control. Ahora sí, vamos al lío.
Esta es la última semana de la edición de verano. Agosto termina hoy, pero mantengo el formato de píldoras hasta el viernes y el lunes próximo regresará la programación habitual. Y para cerrar esta etapa, dedicaré cada día a una extensión o integración que me ha resultado especialmente útil.
Empiezo por la nomenclatura, porque aquí es fácil perderse. Un plugin es un paquete instalable que reúne capacidades relacionadas y las distribuye como un flujo de trabajo reutilizable. Puede incorporar habilidades, conectores, servidores MCP, extensiones del navegador, hooks e incluso plantillas para tareas programadas.
Una skill contiene instrucciones, referencias y, cuando hace falta, scripts para ejecutar una tarea de una forma consistente. Un conector enlaza el agente con servicios como Gmail, Google Drive, Slack o GitHub. Y un servidor MCP expone herramientas y datos mediante un protocolo pensado para que los modelos trabajen con sistemas externos.
No son conceptos enfrentados. Un plugin puede agrupar varias apps, skills y añadir el conector o el MCP que necesitan. Si una tarea es pequeña y personal, una skill puede ser suficiente. Si quiero compartir un sistema completo, instalarlo fácilmente o combinar varias capacidades, tiene mucho más sentido empaquetarlo como plugin.
Los plugins están disponibles en ChatGPT, tanto en web como en la aplicación de escritorio, y también en Codex desde la aplicación o el CLI. Después de instalar uno, conviene iniciar un chat nuevo para que sus herramientas e instrucciones estén disponibles desde el principio.
Mi recomendación es abrir el directorio y explorar por categorías. Hay propuestas de productividad, diseño, desarrollo, operaciones, investigación, finanzas y comunicación. Buscad primero los servicios que ya utilizáis: es muy probable que exista una integración que evite descargar, copiar, pegar y volver a subir información.
Antes de instalar, revisad qué incluye el paquete, qué servicio conecta, qué permisos solicita y si sus acciones son de lectura o también de escritura. Un plugin no se salta la seguridad. Cada conector conserva su autenticación y las acciones delicadas pueden requerir aprobación.
Durante los próximos días os enseñaré tres ejemplos que me han ahorrado muchísimo trabajo. Y el viernes os dejaré un plugin propio que he preparado para vosotros, con varias habilidades y recursos agrupados en un único paquete.
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana martes con otra píldora de inteligencia artificial. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos lunes y mejor semana!