Hoy os cuento una forma muy práctica de trabajar con varios proyectos de Codex a la vez: sacar los chats activos a ventanas separadas y distribuirlos por el escritorio.
Pero antes, recordad que seguimos con el curso de segundo cerebro digital. En la séptima clase conectamos archivos de Google Drive y en la octava creamos una interfaz desde la que consultar todo el conocimiento acumulado. Pasamos de nutrir el cerebro a empezar a utilizarlo de una forma cómoda. Ahora sí, vamos al lío.
La aplicación de escritorio permite abrir el chat activo en una ventana independiente. También podemos activar la opción de mantenerla siempre visible, algo especialmente útil cuando queremos vigilar una tarea mientras trabajamos en otra aplicación.
Esto cambia bastante la experiencia cuando tenemos más de un proyecto en marcha. En lugar de entrar y salir continuamente de la barra lateral, podemos colocar una ventana para cada tarea activa. Si disponemos de un segundo monitor, todavía mejor: dejamos allí dos o tres procesos y vemos inmediatamente cuál continúa trabajando, cuál ha terminado y cuál necesita una respuesta.
Para mí, la ventaja principal es el control. Cada ventana se convierte en una pequeña mesa de trabajo dedicada a un objetivo. En una puedo tener una revisión de código, en otra la preparación de contenidos y en otra una automatización que tarda unos minutos en ejecutarse.
Eso sí, no recomiendo abrir diez ventanas. A partir de cierto punto, la solución vuelve a convertirse en ruido. Lo ideal es reservar este sistema para las dos o tres tareas que requieren seguimiento y mantener el resto ordenado dentro de sus proyectos.
También ayuda definir muy bien el objetivo de cada chat. Una ventana debe representar una tarea concreta, no una conversación interminable donde mezclamos cuestiones distintas. Cuando termina, revisamos el resultado, cerramos o archivamos el chat y liberamos ese espacio para la siguiente tarea.
Si trabajamos con un portátil y una sola pantalla, podemos combinar las ventanas con las mascotas o con las notificaciones del sistema. Así no necesitamos tenerlo todo visible permanentemente: recibimos una señal cuando Codex necesita nuestra atención y volvemos en ese momento.
Otras herramientas de agentes ofrecen formas distintas de dividir o seguir varias sesiones, y estas interfaces irán evolucionando. Lo importante no es una disposición concreta, sino crear un sistema en el que las tareas paralelas sigan siendo visibles, distinguibles y fáciles de retomar.
Probadlo con dos chats. Separadlos, asignad a cada uno un resultado claro y observad cuánto tiempo ahorráis al no navegar constantemente entre conversaciones. A veces una mejora aparentemente visual acaba teniendo un impacto enorme en el flujo de trabajo.
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana viernes con la última píldora de inteligencia artificial de la semana. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!