Hoy os cuento cómo organizo mis proyectos y chats en Codex para encontrar rápidamente lo importante y evitar que la barra lateral se convierta en un cajón de sastre.
Pero antes, recordad que avanzamos con el curso de segundo cerebro digital. En la quinta clase incorporamos podcasts transcritos y en la sexta sincronizamos contenido de WordPress. De este modo, el cerebro deja de ser un almacén estático y empieza a nutrirse de fuentes que ya forman parte de nuestro negocio. Ahora sí, vamos al lío.
Cuando empezamos a utilizar Codex solemos tener pocos chats y todo resulta fácil de localizar. Pero a medida que abrimos proyectos, probamos ideas y mantenemos tareas en paralelo, la lista crece. Si no aplicamos un criterio, acabamos perdiendo tiempo buscando aquella conversación en la que habíamos tomado una decisión importante.
Lo primero es trabajar por proyectos. Cada proyecto debe corresponder a un producto, una web, una automatización o un contexto con sentido propio. Así, los chats quedan agrupados con sus archivos e instrucciones, y podemos plegar los proyectos que no estamos usando para reducir ruido visual.
Después utilizo los nombres como si fueran etiquetas de resultado. En lugar de dejar títulos genéricos, prefiero algo como «Corregir checkout móvil», «Preparar campaña de septiembre» o «Importar episodios del podcast». Un buen nombre explica qué se pretende conseguir y hace que la búsqueda posterior sea mucho más rápida.
También podemos fijar proyectos y chats importantes. Yo reservaría esta opción para dos o tres elementos que realmente necesitemos tener siempre a mano. Si lo fijamos todo, nada destaca. Para el resto, la actividad reciente y la búsqueda son suficientes.
Cuando una conversación ha terminado y ya no necesito verla cada día, la archivo. No significa borrarla, sino sacarla del espacio de trabajo activo. Y si quiero recuperar algo concreto, utilizo la búsqueda con Cmd+G en Mac o Ctrl+G en Windows. Un título claro vuelve a ser clave en ese momento.
Las opciones de ordenación o agrupación pueden variar según la versión de la aplicación, pero el criterio permanece: pocos proyectos prioritarios fijados, nombres orientados a resultados, chats cerrados archivados y una separación clara entre contextos.
Además, intento no reutilizar eternamente una conversación para asuntos distintos. Si cambia el objetivo, creo un chat nuevo dentro del mismo proyecto. Esto facilita que Codex mantenga el foco, que yo pueda revisar lo ocurrido y que cada conversación tenga un principio y un final reconocibles.
Organizarse así puede parecer una tarea menor, pero reduce muchísimo la fricción. En lugar de preguntarnos dónde estaba aquello, abrimos el proyecto adecuado, localizamos el resultado y seguimos trabajando.
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana jueves con otra píldora de inteligencia artificial. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!