Hoy os cuento cómo organizo los chats de mis agentes: un proyecto para cada negocio y una tarea distinta para cada resultado concreto.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, con inteligencia artificial o sin ella. Esta semana estamos con el curso de negocios de capas intermedias. Esta mañana veremos cómo crear un prototipo funcional y esta tarde cómo preparar la base de datos, los usuarios y el sistema de acceso. ¡A por él!
Ahora sí, vamos al lío. Cuando quiero trabajar de verdad con inteligencia artificial, normalmente no utilizo un chat aislado en una página web. Utilizo un agente que puede entrar en el proyecto, leer archivos, crear carpetas, modificar código y ejecutar las acciones necesarias.
Mi organización empieza con una carpeta para cada proyecto. Tengo una para Boluda.com, otra para otros negocios y herramientas, y así sucesivamente. Esa carpeta puede estar en vuestro Mac, en Windows o en un servidor virtual privado. Lo importante es que cada proyecto tenga su propio espacio y sus propias instrucciones.
Dentro de cada proyecto creo varias tareas o conversaciones. Y aquí está la clave de la píldora de hoy: abro una tarea distinta para cada funcionalidad o resultado concreto.
Por ejemplo, dentro del proyecto de Boluda.com tengo tareas separadas para Sara, el campus, Stripe, los usuarios, los cursos, las portadas, las imágenes de los audiocursos, la sincronización y el Vector Store. Todas pertenecen al mismo proyecto y pueden trabajar con los mismos archivos, pero cada una conserva únicamente la conversación relacionada con su tema.
¿Por qué lo hago así? Porque si utilizara una única conversación para todo, el agente tendría que arrastrar muchísimo contexto irrelevante. Imaginad que primero le pido mejorar Sara y después añadir una funcionalidad a los audiocursos. Para resolver la segunda petición no necesita recibir otra vez todo lo que habíamos hablado sobre Sara.
Aunque ejecutara /compact, el resumen seguiría incluyendo decisiones de dos asuntos que no tienen nada que ver. Funcionaría, pero estaría gastando contexto y tokens sin ninguna necesidad.
En cambio, si abro una tarea para cada tema, cuando regreso a ella encuentro exactamente el contexto que necesito. Puede haber pasado una semana o tres meses, pero la conversación sigue allí: qué quería conseguir, qué archivos se tocaron, qué problemas aparecieron y cómo quedaron resueltos.
Esto también evita que el agente tenga que volver a investigar lo mismo. No necesita redescubrir cómo conectarse, dónde están los archivos o por qué se tomó una determinada decisión. La tarea funciona como la memoria específica de esa funcionalidad.
Mi recomendación, por tanto, es muy sencilla. Cread una carpeta o proyecto para cada negocio, web o aplicación, y dentro abrid una tarea por cada resultado independiente. Si una conversación se alarga, utilizad el /compact que vimos ayer. La combinación de ambas prácticas mantiene el trabajo ordenado y hace que los tokens duren muchísimo más.
Además de ahorrar, encontraréis todo mucho más rápido. Y eso, qué demonios, también cuenta. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con otra píldora de inteligencia artificial. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces... ¡Muy buenos días!